Bruselas

Hoy recordamos un viaje que hicimos hace mucho tiempo, cuando Valladolid tenía vuelos a Bruselas, concretamente a Charleroi.

Recuerdo que el concepto que teníamos, cuando empezamos a planear esta escapada, era de una ciudad llena de funcionarios, políticos, aburrida y gris, pero la realidad fue bien distinta.

Bruselas nos sorprendió y fue para bien, tan bien fue, que volvimos una segunda vez.

Llegamos al aeropuerto de Charleroi, a unos 45 kilómetros de la capital belga.

Tienes varias maneras de llegar desde el aeropuerto hasta la capital comunitaria, bus, taxi, coche de alquiler, tren, o traslado privado.

¡Llegamos al hotel, soltamos las maletas y directo a la noche! Hay mil bares y restaurantes listos para la fiesta. La ciudad tiene de todo, desde antros elegantes hasta pachangas al aire libre. Si te animas a salir, aquí tienes algunos lugares:

Saint-Géry y Dansaert: Un montón de bares con terracitas y antros con electrónica, house, hip-hop y más.
Ilot Sacré: Aquí hay pubs y música en vivo, ideal si te va el reggae o el drum’n’bass.

También están los eventos como Fuse, C12 y Madame Moustache, con noches temáticas con DJs de todo el mundo.

– Uno de los edificios de la Gran Place, plaza más importante de Bruselas Maison des Brasseurs.

Al principio, este edificio fue donde se reunía la gente que trabajaba el cuero, luego los tapiceros y, ya en el siglo XVII, los cerveceros.

Después de que Bruselas fuera bombardeada en 1695 por el ejército de Luis XIV, lo reconstruyeron en 1698. El encargado fue el arquitecto Guillaume de Bruyn, quien lo hizo con un estilo barroco flamenco.

La parte de enfrente tiene esculturas hechas por Marc de Vos y Pierre Van Dievoet. Arriba del todo, encontrarás una estatua a caballo de Carlos Alejandro de Lorena, que era gobernador de los Países Bajos austríacos.

Ahora, ahí dentro está el Museo de la Cerveza Belga, y lo lleva la asociación Belgian Brewers.

La plaza cambia de día

– Amanece en Bruselas y hoy en nuestra agenda, tenemos una visita a una cervecera y también visitar la ciudad, así que nos preparamos para patear y ponemos rumbo a la Grand Place, la Plaza Mayor de Bruselas.

Es el corazón histórico, cultural y también es uno de los sitios más bonitos de Europa.

– Es la plaza principal de Bruselas, rodeada de edificios de cofradías con mucha clase, el Ayuntamiento y la Casa del Rey, donde está el Museo de la Ciudad de Bruselas, con objetos antiguos y trajes del Manneken Pis. Ahí también está la Casa de los Cerveceros, la sede del gremio de los que hacen cerveza, con el Museo de la Cerveza Belga adentro, y la Casa de los Duques de Brabante, que son seis casas de cofradías con esculturas barrocas, incluyendo la de los cerveceros.

La UNESCO la nombró Patrimonio de la Humanidad en 1998.

–Muy cerca de la Grand Place, se encuentra el Manneken Pis, en la esquina de la calle Chêne con la calle L’Etuve. Esta estatua nos sorprendió bastante ya que creíamos que era más grande. La estatua del niño meando mide unos 60 centímetros y es de bronce. Al Manneken Pis le puedes encontrar disfrazado muchas veces a lo largo del año y los que se encargan de vestirle son los Amigos del Manneken Pis.
Jeanneke Pis, la hermana, es una estatua de bronce de unos 50 cm que muestra a una niña orinando en cuclillas, con coletas, fue inaugurada en 1987 representa igualdad y fidelidad. Se encuentra en Impasse de la Fidélité, un callejón cerca de la Rue des Bouchers.
Zinneke Pis es una estatua de bronce de un perro levantando la pata para orinar, ubicado en la esquina de Rue des Chartreux y Rue du Vieux Marché aux Grains .

– Hoy, como decíamos, hemos reservado un hueco para visitar una cervecera y es la de Cantillon. Es una microcervecería familiar fundada en 1900 y donde puedes ver un pequeño museo, el Musée Bruxellois de la Gueuze. Vemos el proceso de elaboración y al finalizar la visita nos espera una cata, donde probamos varios tipos de cerveza, algunas muy ácidas.

Esta cervecera produce exclusivamente cervezas lambic, un estilo tradicional belga que se fermenta de forma espontánea con levaduras salvajes del aire.

Cantillon no es solo una fábrica de cerveza: es una cápsula del tiempo que preserva el arte cervecero belga en su forma más pura.

– Para este tercer día hemos planificado dos visitas principales, el Barrio Europeo y el Atomium. Por la mañana visitamos el Barrio Europeo, donde se encuentran los edificios de la Unión Europea. El primer edificio que nos encontramos es el emblemático edificio Berlaymont, que es donde está la comisión.

– Un poco más adelante del edificio de la comisión se encuentra El Espacio Léopold, que es el lugar donde se ubican los edificios del Parlamento. En el Espacio Léopold nos, sorprendió mucho el encontrarnos con un elemento muy importante de la historia de Europa, un trozo del Muro de Berlín. En 2009, se trajeron hasta Bruselas, varios trozos para celebrar el 29 aniversario de la caída del Muro de Berlín. Después de unos meses volvieron la mayoría hasta Alemania a excepción de unos pocos.

– Después de comer, cogemos la línea 6 de metro y nos bajamos en la parada de Heysel para llegar a uno de los símbolos y curiosos de la ciudad, el Atomium. Una estructura de acero y hierro, de más de 100 metros de altura, que representa un cristal de hierro aumentado 165 mil millones de veces.

Mide 102 metros de altura y la estructura la forman 9 esferas, cada esfera tiene 18 metros de diámetro.

En la más alta, hay un restaurante y en las demás visitables, albergan exposiciones temporales y permanentes.

Fue construida para la Exposición Universal de Bruselas de 1958 y originalmente se pensó desmontarlo tras la Expo, pero se convirtió en un símbolo permanente de la ciudad.

– De vuelta al centro, nos acercamos a una cervecería muy conocida en Bruselas. Es parada obligatoria para cualquier amante de la cerveza y seguro que El Delirium Café te va a encantar.

Posee la mayor variedad de cervezas del mundo y por ello en el 2004 consiguió el Record Guiness por ofrecer más de 2000 cervezas en carta, hoy en día, fijo que ya tiene muchas más.

Entre la variedad de las cervezas que puedes probar, tienes las Cervezas belgas clásicas como: Trappistas, Abbaye, Gueuze, Kriek.

Cervezas raras: sabores como chocolate, banana, nuez, picante, jengibre, … pero la estrella sin duda es Delirium Tremens, una cerveza belga fuerte y afrutada, reconocida mundialmente.

Después de recorrer sus calles, probar cervezas buenísimas, encontrar sitios con mucha historia y reírnos un montón con sus estatuas, toca decir adiós a esta ciudad que mezcla lo bonito con lo entretenido.
Desde la Grand Place, que es impresionante, hasta el olor a cerveza en Cantillon, Bruselas me dio recuerdos geniales que ahora son parte de mi viaje. Gracias por venir conmigo en esta escapada belga llena de cultura, comida rica y buenas vibras.

– Hoy poco podemos hacer, salvo recoger y poner rumbo al aeropuerto, pero ojo, ¡que esto no acaba aquí! En nada seguimos conociendo lugares nuevos. ¿A dónde iremos? ¿Qué cosas nos pasarán? Estate atento y sígueme para ver cada paso, cada plato y cada lugar que el mundo nos tiene preparado.